f

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore. Excepteur sint lorem cupidatat.

Management Clinics

  /  Habilidades Directivas   /  ¿Cómo mejorar tus habilidades directivas en el trabajo?
habilidades directivas en el trabajo

¿Cómo mejorar tus habilidades directivas en el trabajo?

Un ascenso laboral es siempre una buena noticia. Se ve compensado tu empeño, el esfuerzo que le has dedicado y tus habilidades directivas en el trabajo. La empresa te ha confiado una serie de responsabilidades que deberán ser abordadas con rigor y profesionalidad. A menudo, este triunfo, se ve empañado por una serie de factores que deben controlarse para evitar daños mayores. 

¿Qué factores puedes entorpecer el rendimiento del equipo?

  • Rol inadecuado de líder: Autoritario, pasivo, distraído, caótico, mal comunicador, baja autoestima, potenciar tus habilidades directivas, etc. 
  • Poca predisposición de los miembros del grupo: Envidias, competitividad excesiva, desmotivación, etc.
  • Apoyo inexistente del equipo directivo: Control excesivo, no delegar, falta de respeto, desconfianza, desmotivación, etc. 
  • Relación negativa con otros jefes de área: Competitividad excesiva, mala comunicación, falta de empatía, no compañerismo, envidia, etc.

El rendimiento y la satisfacción de los miembros de un equipo de trabajo están influidas por las condiciones estructurales, el ambiente y las condiciones concretas de la tarea que el equipo tiene que desarrollar, etc. 

En el siguiente esquema podrás identificar hasta 12 variables organizadas en tres grupos diferenciados: 

¿Qué variables influyen en el rendimiento de un equipo de trabajo?

Variables que influyen en el rendimiento de un equipo de trabajo

Variables que influyen en el rendimiento de un equipo de trabajo

Cuando te nombran al frente de un grupo de personas, es importante comenzar de manera acertada para que te vayas sintiendo más seguro en tu nuevo rol como mando. Quizás, de entrada, te parece que será imposible controlar cada uno de estos factores, sobre todo aquellos que dependen de otras personas, como las que afectan a otros miembros del equipo o directivos de la empresa. 

Para empezar, puedes definir los retos a los que te enfrontas:  

Uno de los objetivos más importantes que tendrás a partir de ahora, será el de convertir tu grupo en un equipo capaz y motivado: Conseguir que las personas que forman parte de tu equipo sean profesionales preparados y que ofrezcan buenos resultados a la empresa. Un factor ligado a estos resultados, que debes cuidar y potenciar es el buen amiente laboral. Las relaciones positivas entre los trabajadores serán clave para el buen funcionamiento y rendimiento. Puedes apoyarte en herramientas de comunicación, el feedback continuo, actividades de motivación, buscar espacios de relación, etc. para crear puentes entre los miembros y el jefe.  

El nuevo cargo puede ocupar bastantes horas de tu día a día y reducir algún tiempo que ahora estas dedicando a ti y a tu familia. Llevar y recoger tus hijos al colegio, leer, realizar alguna tarea doméstica, ir a la compra, cenar con tu pareja, etc. Trata de organizarte bien y no dejar que el estrés o las obligaciones te colapsen. ¡Anticípate al caos y pon remedio antes que sea demasiado tarde! Buscar soluciones realistas y sanas al difícil problema de compaginar una vida laboral exitosa con un proyecto personal y familiar ilusionante.

El líder que es feliz en su vida personal sabe transmitir energía positiva a su equipo. Ha sido capaz de trabajar y dominar las habilidades directivas básicas hasta convertirse en un jefe con el que uno se puede entender. Este es el punto donde es interesante llegar como líder: 

  • La empatía, la confianza, la proximidad 
  • Saber defender sus puntos de vista 
  • Saber escuchar
  • Detectar puntos de conflicto entre los miembros
  • Resolver discrepancias de manera justa

A todas estas capacidades comunicativas, deberás añadir unas metas exigentes y claras. ¿Cómo? Después de conseguir crear un ambiente de confianza y respeto dentro del equipo, es necesario que adoptes una actitud determinante, exigente y, a la vez, respetuosa. Solo así lograrás que el equipo cumpla con su trabajo y consiga buenos resultados. 

Muchos líderes no acaban de entender bien la gestión de ciertas emociones o capacidades de relación como la exigencia versus confianza. Sin duda, solo los mejores llegan a controlar este complicado binomio. Se trata de tener comportamientos y reacciones más autocontroladas, a ser personas menos impulsivas a la hora de reaccionar en cualquier situación. Ser jefe implica llegar al límite o tener que decidir de manera inmediata, es fundamental estar entrenado y conocer las herramientas necesarias para responder de manera asertiva.   

Las habilidades directivas en el trabajo también pasan por ser capaz de preparar reuniones de manera que se eviten las improvisaciones y sean realmente efectivas para todos los asistentes. Intenta dirigirlas con método para alcanzar resultados útiles en el menor tiempo posible. No hay nada menos productivo que una reunión larga y aburrida. Si te cuesta, quizás deberías tratar de hacer algunos cambios importantes para conseguir el respeto y el respaldo de tus empleados, dirección de la empresa, jefes de otras áreas, etc. como de cualquier persona de dentro y de fuera de tu organización. Empieza a actuar proactivamente para conseguir todo aquello que no depende exclusivamente de ti o de tus recursos y que, sin embargo, afecta a tu equipo y área de trabajo: lucha por contar con una red de personas que faciliten la negociación y la cooperación con otros responsables. 

Ahora eres tú el jefe, ¡haz que las cosas ocurran! Entrénate para cerrar los acuerdos de manera ordenada y transparente. Menciona las acciones que van a llevarse a cabo e indicadores que se van a seguir para controlar y medir los resultados. Saca a relucir tus habilidades directivas en el trabajo, sin miedo y con confianza. ¡Tú puedes!

Deja un comentario

Acepto la política de privacidad *

Registro de usuario

Reset Password